lunes, 13 de abril de 2015

10 articulo

Fuente: The District

Un software para encontrar estrellas también detecta el cáncer

nomía se basa en el estudio de objetos a distancia, objetos que no están al alcance del hombre, que no se pueden tocar. Esta imposibilidad la comparte con otras ramas de la ciencia, como la Biología y la Medicina. Sin embargo, no es lo único que tienen en común. Han sido numerosas las aportaciones de la investigación astronómica para el avance de otras disciplinas científicas, o incluso ha impulsado el desarrollo de numerosas tecnologías que posteriormente han tenido aplicaciones en la sociedad. Desde hace dos años, la investigación astronómica ha puesto además sus medios al servicio de la medicina, concretamente en la lucha contra el cáncer. Así trabajan de la mano expertos en astronomía y biología celular de la Universidad de Cambridge, en el Reino Unido. Como consecuencia, no es de extrañar que en el Instituto de Astronomía se combinen fotos de supernovas y nebulosas con imágenes de lo que parece ser un mapa de estrellas de la Vía Láctea. 

Sin embargo, como explica la universidad en un comunicado, es bastante más pequeño, alrededor de 25 órdenes de magnitud por debajo, o lo que es lo mismo, diez seguido de 25 ceros. Se trata de una imagen de células tomadas de la biopsia de una paciente con cáncer de mama. En concreto, las "estrellas" son los núcleos de las células, teñidas para indicar la presencia de proteínas clave. 

Esta es una de las similitudes que ambas disciplinas comparten. La otra es el trabajo con grandes volúmenes de datos. “Si en la Vía Láctea hay cien mil millones de estrellas, nuestros cuerpos tienen decenas de billones de células", explica el doctor Nicholas Walton, del Instituto de Astronomía. 

Precisamente fue el problema para abordar la gestión de datos el que llevó a ambas disciplinas a encontrarse. Walton había acumulado un volumen importante de información sobre astronomía a lo largo de muchos años de colaboraciones internacionales. Como él, otros equipos de investigación gestionan datos inaccesibles para el resto, a falta de protocolos estandarizados, de ahí la necesidad de iniciativas para solucionarlo. 


9 articulo

Alenka Zajic mide las emisiones electromagnéticas de varios componentes de un ordenador. Fuente: Rob Felt/GT
Ya no es suficiente trabajar sin conexión a una wifi pública para sentirse a salvo de los hackers. Un pirata podría vigilar un ordenador analizando simplemente las señales electrónicas de bajo consumo que emite, incluso cuando no está conectado a Internet. Y los teléfonos inteligentes pueden ser aún más vulnerables a este tipo de espionaje. 

Para tratar de combatirlo, un grupo de investigadores del Instituto de Tecnología de Georgia (GT) en Estados Unidos estudia dónde se originan las fugas, para poder ayudar a los diseñadores de hardware y software a desarrollar estrategias con las que combatirlas. "Lo habitual es centrarse en la seguridad de Internet y el ámbito de la comunicación inalámbrica, pero a nosotros nos preocupa lo que se puede averiguar sin enviar nada intencionalmente", explica Alenka Zajic, profesora en GT, en un comunicado de la universidad. 

Mediante el estudio de las emisiones procedentes de varios equipos, los investigadores han desarrollado una métrica para medir la fuerza de las fugas -conocidas técnicamente como señales de canal lateral- y priorizar así los esfuerzos de seguridad. Los resultados de la investigación se presentaron en diciembre en el 47 Simposio Anual IEEE/ACM de Microarquitectura, celebrado en el Reino Unido. 

Aunque no hay constancia aún de hackers que utilicen este tipo de ataques, los investigadores creen que es sólo cuestión de tiempo. Prueba de ello, fue la revelación hace un año por el rotativo estadounidense The New York Times sobre un programa que permitía a la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos (NSA) entrar en ordenadores sin conexión a internet, a través de un sistema de ondas de radio implantado en casi 10.000 equipos de todo el mundo. 

8 articulo

Fuente: laffy4k/Flickr
ataques cibernéticos han ido creciendo en los últimos años para resultar cada vez más sofisticados, con diseños dirigidos a explotar las vulnerabilidades psicológicas de los usuarios, por ejemplo mediante mensajes de correo o sitios web con apariencia fiable o acorde a sus intereses personales o laborales. Este tipo de ataques resulta difícil de distinguir o detectar usando filtros de correo electrónico convencionales o firewalls. 

Por otra parte, las acciones accidentales y los errores humanos son la principal causa de fugas de información. Es lo que ocurre cuando un usuario hace clic en un enlace malicioso o responde a un correo de una cuenta falsa, descuidos difíciles de contener. En estos casos, es aún más importante identificar rápidamente a aquellos usuarios con mayor riesgo de ser víctimas, y desarrollar acciones de seguridad a su medida. 

Esa es la apuesta decidida de un equipo de investigadores de Fujitsu Laboratories Ltd, materializada en el desarrollo de la primera herramienta empresarial capaz de identificar y alertar a los usuarios más vulnerables frente a ataques informáticos, simplemente analizando la forma en que utilizan el correo electrónico y navegadores web, así como sus acciones con el teclado y el ratón. 

Lejos de parecer un programa antivirus al uso, el software se acerca a “un análisis de registro de acciones que evalúa los riesgos potenciales de cada usuario”, como recoge un artículo publicado en la revista Computer World. "Estudia el riesgo basado en el comportamiento humano para después asignar una contramedida de seguridad diferente y personalizada”, añaden. 

Hasta el momento la mayoría de las organizaciones tiene un paquete único de medidas de seguridad, pero dependiendo de las personas y del departamento, este puede ser o demasiado estricto o demasiado indulgente. Si los ciberataques son cada vez más complejos en la forma en que se ajustan a sus objetivos, se debe actuar en consecuencia para prevenirlos.

7 articulo

Samsung presentó ayer en Barcelona sus dos nuevos dispositivos. EFE.
Samsung ha presentado en Barcelona la nueva generación de su teléfono estrella, Galaxy S6, del que ha diseñado dos versiones: una con pantalla lisa y otra con pantalla de bordes curvos (Galaxy S6 Edge).
En la jornada previa a la inauguración del Mobile World Congress (MWC), la tecnológica surcoreana ha mostrado los detalles de su buque insignia y ha indicado que su plataforma de pagos móviles Samsung Pay comenzará a funcionar en verano en Corea del Sur y Estados Unidos. En el S6, Samsung repite la jugada del Note 4: habrá dos modelos disponibles, uno con pantalla tradicional y otro con los bordes laterales curvados.
Ambas versiones mantienen el tamaño de la pantalla de su predecesor S5, 5,1 pulgadas, si bien aumentan su resolución hasta los 2.560x1.440 píxeles, lo que supone una densidad de 577 píxeles por pulgada. En el caso del Galaxy S6 Edge, los bordes laterales permiten funciones adicionales, como tener acceso directo a los contactos favoritos.
La cámara trasera de ambos es de 16 megapíxeles y tiene tecnología de estabilización de imagen, mientras que la frontal es de 5 mpx. Ambas cuentan con una apertura de f/1.9. Su corazón está compuesto de un procesador Exynos 7 de ocho núcleos y 64 bits que es un 20 % más rápido que el que está presente en el Note 4, de una memoria RAM de 3 gigas y de una capacidad de almacenamiento de 32 GB (habrá versiones de 64 y 128 GB).
Samsung ha integrado una batería de 2.600 miliamperios en el terminal que, según la firma, aguanta 12 horas de navegación wifi y 11 horas de LTE. Además, se puede cargar de forma inalámbrica y con una carga de 10 minutos alcanza las 4 horas de uso.
Galaxy S6 introduce ciertos cambios significativos para la gama alta de telefonía de Samsung: en primer lugar, el cambio desde la cubierta de plástico a una de cristal templado con bordes metálicos.
El Galaxy S6 saldrá a la venta el próximo 10 de abril en una veintena de países en los colores azul, dorado, verde, negro y blanco. Aunque la tecnológica no ha dado detalles de su precio, varios medios del sector han anunciado que el  precio de los nuevos móviles oscilará entre los 699 y 899 euros.

6 articulo

El software reconoce la rapidez con que se lee un texto y adapta el desplazamiento a la velocidad adecuada. Fuente: Oliver Dietze
 puede revelar mucho acerca de las intenciones, pensamientos y acciones de una persona, ya que es un buen indicador de lo que realmente interesa o capta la atención del espectador. De ahí el interés en el desarrollo y aplicación del seguimiento ocular (eye tracking en inglés), una tecnología que permite seguir los movimientos oculares de una persona para inferir qué mira y qué ve. 

De esta forma es posible reunir información subconsciente y utilizarla con distintos fines, ya sea para la investigación o en el ámbito comercial. Aunque a priori pueda sonar más a sofisticada herramienta de equipos de investigación científica que a ratón de ordenador, cada vez está más cerca del segundo, un accesorio que más pronto que tarde será fundamental para interactuar con los ordenadores y otros dispositivos. 

Aplicar esta tecnología a la lectura es el objetivo de un equipo de científicos de la computación de la Universidad de Saarland y el Centro Alemán de Investigación en Inteligencia Artificial (DFKI). Su solución, según explica la universidad en un comunicado, se basa en el movimiento de los ojos del lector. 

5 articulo


El dispositivo de nueve qubits que se apoyan unos a otros. Imagen: Julian Kelly. Fuente: UCSB.
s científicos desarrollen un ordenador cuántico completo, el mundo de la informática vivirá una revolución en sofisticación, velocidad y eficiencia energética que hará que incluso nuestras máquinas convencionales más potentes parezcan chatarra de la Edad de Piedra en comparación. 

Pero, antes que eso suceda, físicos cuánticos como los del laboratorio de John Martinis, profesor de física de la Universidad de California en Santa Barbara (UCSB, EE.UU.) tendrán que crear circuitos que aprovechen la maravillosa destreza informática prometida por el bit cuántico ("qubit"), al tiempo que compensan su gran vulnerabilidad a errores inducidos por el ambiente. 

En lo que ellos consideran un hito importante, los investigadores del Laboratorio de Martinis han desarrollado circuitos cuánticos que autochequean posibles errores y los suprimen, preservando el (los) estado(s) de los qubits e imbuyendo el sistema de la codiciada fiabilidad que será fundamental para la construcción de ordenadores cuánticos superconductores a gran escala. 

Resulta que mantener a los qubits libres de errores, o lo suficientemente estables como para reproducir el mismo resultado una y otra vez, es uno de los principales obstáculos científicos en el frente de la computación cuántica. 

4 articulo



Los entornos de trabajo son cada vez más virtuales, con empleados de cualquier parte del mundo colaborando en un mismo proyecto. Lo mismo sucede en las relaciones personales, donde la variedad cada vez mayor de redes sociales ha abierto la posibilidad de compartir aficiones, intereses o debates con personas de casi cualquier rincón del planeta. Personas con las que interactuamos, en la mayoría de los casos, únicamente a través de la red de redes. 

En situaciones como ésta, lo único que podemos hacer es tratar de entender sus patrones de comunicación para entender su comportamiento informacional. Sin embargo, esos patrones pueden variar, al igual que su conducta, pasando desapercibido. Shuyuan María Ho, profesora asistente en la Facultad de Comunicación e Información de la Universidad Estatal de Florida, en Estados Unidos, y experta en seguridad cibernética, ha creado un software capaz de valorar el carácter de una persona e identificar posibles conductas peligrosas. 

Su trabajo ha sido recompensado recientemente con una beca de la Fundación Nacional de Ciencia (NSF)estadounidense para poner a prueba las posibilidades de comercialización del producto en los próximos seis meses. En un comunicado de la Universidad, la profesora explica que están investigando la viabilidad comercial de una tecnología que actúa como un detector de confianza basándose en el análisis de comunicaciones online.